La evolución de la demanda, los costes laborales y de financiación, principales condicionantes para el crecimiento de las empresas canarias en 2017


Las expectativas de crecimiento de las empresas canarias para 2017 son favorables, incluso por encima de las del conjunto de España en lo que se refiere a ventas nacionales e inversión, aunque son ligeramente inferiores en cuanto a empleo y sensiblemente menos positivas en relación a las exportaciones, según datos de la Encuesta de Perspectivas Empresariales, elaborada por Eurocámaras y en la que ha participado el Servicio de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife

 

         El presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife opina que es necesario “seguir manteniendo un clima de confianza para que las empresas puedan desenvolverse, llevar a cabo nuevos planes de inversión, crear puestos de trabajo y generar actividad económica”

 

         Santiago Sesé ha manifestado su preocupación con respeto a las medidas fiscales aprobadas recientemente por el Gobierno, recogidas en el real decreto ley 3/2016 que afectan al Impuesto de Sociedades a partir de este curso. Considera que cualquier “incremento de la presión fiscal recorta el margen de maniobra de las empresas y puede tener efectos negativos en la inversión y la generación de empleo”. A su juicio “no se puede reducir el déficit a costa del crecimiento de las empresas, lo que hay que hacer es reducir el gasto no productivo de la Administración”.

La evolución de la demanda, los costes laborales y de financiación, así como las medidas de política económica son los principales condicionantes que perciben las empresas canarias para el desarrollo de su actividad en 2017. Estos son algunos de los datos de la Encuesta de Perspectivas Empresariales,elaborada por Eurocámaras y en la que ha participado el Servicio de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife.  

Las expectativas de crecimiento de las empresas canarias para 2017 son favorables, incluso por encima de las del conjunto de España en lo que se refiere a ventas nacionales e inversión, aunque son ligeramente inferiores en cuanto a empleo y sensiblemente menos positivas en relación a las exportaciones.

De cara al presente ejercicio, ya el Servicio de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio adelantó en sus previsiones que a lo largo de los próximos meses se producirá una desaceleración de la actividad económica en las Islas y un crecimiento más moderado, que se situaría en el entorno del 2,5 por ciento.

Ante este contexto, el presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, Santiago Sesé, opina que es necesario “seguir manteniendo un clima de confianza para que las empresas puedan llevar a cabo nuevos planes de inversión, crear puestos de trabajo y generar actividad económica”.

También añade que en las empresas canarias hay preocupación, además de por la evolución del consumo y la inversión, también por la reforma del mercado laboral y por las medidas económicas que pueda implementar el Gobierno.

 

Menor presión fiscal

En este sentido, Santiago Sesé ha manifestado su preocupación con respeto a las medidas fiscales aprobadas recientemente por el Ejecutivo central, recogidas en el real decreto ley 3/2016, que afectan al Impuesto de Sociedades a partir de este curso porque impactan en la tesorería de las empresas, que ven afectadas sus previsiones, su planificación de inversiones y su actividad empresarial”.

El presidente de la Cámara considera que cualquier “incremento de la presión fiscal recorta el margen de maniobra de las empresas y puede tener efectos negativos en la inversión y la generación de empleo”. A su juicio “no se puede reducir el déficit a costa del crecimiento de las empresas, lo que hay que hacer es reducir el gasto no productivo de la Administración”.

Por otra parte, señala, que “tanto en el conjunto del territorio español, como especialmente en Canarias, debemos seguir avanzando en la creación de un entorno que fomente la mejora de la internacionalización, la competitividad, la innovación o la digitalización de nuestras empresas, especialmente de las pymes, entre otros aspectos prioritarios”.

 

A este respecto, Santiago Sesé apunta que todas las administraciones y el tejido empresarial “debemos ser consciente y afrontar en consecuencia nuestras principales asignaturas pendientes y retos, tales como la reducción del desempleo, el avance en la consolidación fiscal, las reformas estructurales pendientes, el aumento de la base exportadora e innovadora, o el impulso del tamaño empresarial”.

 

Solidez en el crecimiento

 

Por otra parte, y a la luz de los resultados de la  Encuesta de Perspectivas Empresariales, elaborada por Eurocámaras, la Cámara de Comercio de España considera que la actividad productiva española mantendrá la solidez, con un crecimiento económico del 2,6% en 2017, inferior al estimado para 2016, un 3,2%. 

 

La demanda externa será el motor de la economía en 2017, si bien la demanda nacional mantendrá el pulso, con un comportamiento más dinámico de la inversión que del consumo. Este último podría verse afectado por la moderación en la creación de empleo, cuyas perspectivas, aunque buenas, se ralentizan respecto a 2016. De cualquier forma, según las expectativas de las empresas, la tasa de paro seguirá reduciéndose, ya que el número de empresas que esperan aumentar plantilla es muy superior al de las compañías que planean reducirla.

 

Pymes españolas, más optimistas

 

La Encuesta de Perspectivas Empresariales, elaborada por Eurocámaras también refleja que  las empresas españolas son más optimistas que las del conjunto de la Unión Europea de cara a 2017. En tres de las cuatro las variables analizadas- ventas nacionales, exportaciones, e inversión - los empresarios españoles esperan mejorar sus resultados en 2017 frente a 2016, situándose además sus expectativas por encima de la media europea.  En el caso de las exportaciones, el saldo de empresas españolas que esperan aumentar sus exportaciones, duplica al de las empresas europeas y aumenta 10 puntos porcentuales respecto a los resultados de 2016.

 

En cuanto al empleo, las empresas españolas registraron en 2016 unos resultados muy positivos y para 2017 las expectativas son algo más moderadas, aunque se mantienen también por encima de la media europea.