La Cámara confía en que los cambios en el REF económico refuercen la compensación del coste energético que soportan las Islas



Lola Perez, directora general de la Cámara, comenta la situación del IPC

· Canarias inicia el año con una inflación del 2,5%, el valor más elevado desde diciembre de 2012. Los principales responsables de la subida de los precios han sido la evolución al alza de carburantes y combustibles y el incremento del coste de la energía

· La directora general de la Cámara señala que “los precios dejaran de contribuir positivamente a la recuperación de la economía, convirtiéndose en un hándicap que habrá que ir salvando ya que la subida de los mismos afectará al poder adquisitivo de las familias y, por tanto, a la capacidad de consumo; y al coste de las empresas, restándoles competitividad”.

· Lola Pérez considera que es “estratégico el contenido que finalmente se apruebe de la actual revisión de la parte económica del Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF), dónde ya se recogen y medidas con las que compensar el elevado coste energético que tienen las islas, por su condición de lejanía e insularidad”

El año 2017 arranca con una inflación “disparada” en Canarias al situarse en el 2,5%, el valor más elevado desde diciembre del año 2012. El Índice de Precios al Consumo (IPC) se coloca 1,2 puntos por encima del dato de diciembre, arrastrado, principalmente, por el aumento del coste de la electricidad y los carburantes. De esta manera, las Islas rompen con la tendencia de los precios en negativo registradas en los últimos tres inicios de año para volver a tasas de variación positivas, tal y como ya preveía el Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife.

Ante este contexto, la directora general de la Cámara, Lola Pérez, advierte que los precios, que hasta ahora han sido un factor decisivo en la activación de la economía, “dejarán de contribuir positivamente a la recuperación, convirtiéndose en un hándicap que habrá que ir salvando, ya que la subida de los mismos afectará al poder adquisitivo de las familias y, por tanto, a la capacidad de consumo y al coste de las empresas, restándoles competitividad”.

A este respecto, señala que “Canarias es una región especialmente sensible a la evolución del petróleo y de la energía, ya que nuestra condición archipielágica y de lejanía de las fuentes de suministro nos convierte en más vulnerables frente a otros territorios continentales”. Ante el carácter estructural de estos condicionantes, Lola Pérez comenta es necesario “buscar los mecanismos y las oportunidades para compensar este déficit y seguir siendo competitivos”.

En este sentido, manifiesta que será “estratégico el contenido que finalmente se apruebe de la actual revisión de la parte económica del Régimen Económico y Fiscal de Canarias (REF), dónde ya se recoge una compensación de precios por el elevado coste energético que tienen las islas; bonificaciones en el transporte para el movimiento de pasajeros y de mercancías; o  el desarrollo de las energías renovables con las que diversificar la oferta energética y reducir nuestra elevada dependencia del petróleo, para poder ser competitivos en igualdad de condiciones que otras regiones”.

La Cámara de Comercio confía en que el gobierno nacional sea especialmente sensible con esta materia, “aprobando de manera consensuada con el Gobierno de Canarias el mejor texto posible ya que el coste de la energía y sus impactos van a ser siempre un hándicap para el desarrollo presente y futuro de Canarias".

En cuanto a las previsiones para los próximos meses, el Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio considera que, a pesar de la espectacular subida de precios, la tasa de inflación se irá moderando a partir del segundo trimestre del año, cuando desaparezca el efecto base, es decir el efecto comparativo con el nivel de precios de hace un año, en el que los mismos venían experimentando una tendencia de descenso hasta el mes de abril 2016, momento a partir del cual comenzó a cambiar la tendencia hasta llevarnos a la situación actual.

La inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos), más cercana al comportamiento real de la economía canaria.

Eliminados los efectos más volátiles de la cesta de la compra, esto es la energía y los alimentos no elaborados, se aprecia como el impacto en los precios no ha sido tan acusado ya que esta experimenta un descenso mensual del -1,1%, que sitúa la tasa de variación anual en el 1%, un 1,5% por debajo del índice general y una décima por debajo de la subyacente nacional (1,1%).

Los grupos que han sufrido en mayor medida el aumento de precios en el último año han sido los de “Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles” con una variación del 5,9%, seguido del grupo de “Transportes” con un incremento del 5,5%. El resto de grupos que conforman la cesta de la compra también han experimentado incrementos, aunque en menor medida, con la única salvedad de “Vestido y calzado” (-0,2%), “Ocio y cultura” (-0,3%) y “Muebles, artículos del hogar y artículos para el mantenimiento corriente del hogar” (-0,9%), según la actualización de la estructura de ponderaciones que ha publicado el INE para mejorar la representatividad del indicador, con cambio de año base que pasa del 2010 al 2016.

Por su parte, el grupo de carburantes y combustibles continúa su tendencia alcista al registrar un incremente mensual del 0,9% que se traslada a una variación anual del 10,1%, muy lejana de la que se registraba hace un año en el que este mismo grupo experimentaba un descenso del -11,4%.

Las rebajas de invierno impactan en el descenso mensual de los precios con una variación a la baja del -0,6%.

Los precios en enero registraron una caída mensual del 0,6%, una décima más que a nivel nacional (-0,5%), debido, principalmente, al descenso del grupo de “Vestido y el Calzado” el cual, debido al impacto de las rebajas, experimentó un descenso del 15,1%.