El presidente de la Cámara, Santiago Sesé, pide medidas que mantengan el consumo y recomienda al sector un esfuerzo por la digitalización, la formación y la diversificación

 

El comercio canario ha conseguido aguantar el tirón durante los meses de verano pese a la situación de incertidumbre económica. Las ventas y el empleo han mantenido una evolución ascendente, aunque ya se percibe una desaceleración en su ritmo de crecimiento y se constata un descenso del volumen de empresas inscritas en la Seguridad Social. Así lo demuestran el Indicador de Comercio al por Menor (ICM) a precios constantes -que creció un 1,4% con respecto al mismo trimestre de 2018- , el Índice de Ocupación del Comercio Minorista -que aumentó un 1,1%- y los datos del Instituto Canario de Estadística sobre el número de empresas -que recogen un retroceso en la cifra de entidades del 2,6%-

Estos resultados fueron expuestos hoy durante la presentación del Boletín de Coyuntura del sector comercial, elaborado por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife con la colaboración de Cajasiete. El acto corrió cargo de presidente de la entidad cameral, Santiago Sesé; su directora general, Lola Pérez; y el director general de la entidad financiera, Manuel del Castillo. “Los datos son positivos, en especial si se tiene en cuenta la incertidumbre que caracteriza el entorno económico, pero también reflejan el proceso de desaceleración del que llevamos advirtiendo desde hace más de un año y que obliga a actuar antes de que sus consecuencias vayan a más”, afirmó Sesé.

El buen comportamiento del ICM se explica, en gran medida, por la mejoría experimentada en el mes de julio (2,8%), ya que en agosto y septiembre el avance fue más leve, de un 0,8% y un 0,3%, respectivamente. En el conjunto de España el indicador también creció, y lo hizo, además, a un ritmo más acelerado,un 3,9%.

En cuanto al empleo, el Índice de Ocupación del Comercio Minorista experimentó un alza del 1,1%, una décima por encima del promedio nacional. 

Otros datos, como el incremento de las afiliaciones a la Seguridad Social y la reducción de las cifras de paro registrado, refrendan que el sector mantiene su capacidad para generar puestos de trabajo. Así, el promedio de afiliados en la rama de la actividad comercial durante el tercer trimestre creció un 0,7% sobre los registros del año anterior. A 30 de septiembre, el número de afiliaciones del comercio canario alcanzó las 158.092, cifra que supone 96 cotizantes más que hace un año. Por lo que respecta al total nacional, la afiliación promedio del trimestre en el comercio también se elevó, pero a una tasa 0,2 puntos superior a la canaria (0,9%). Atendiendo al número de parados inscritos en las oficinas de empleo, continúa el descenso iniciado hace cinco años, con una caída media del 2%.

Al finalizar septiembre, la cifra de desempleados ascendía a 33.963 personas, 474 menos que hace un año. Por su parte, en el conjunto nacional, el paro comercial al terminar el tercer trimestre alcanzaba la cifra de 435.813, con 16.946 desempleados menos que en el mismo periodo de 2018. Este buen resultado ha significado una caída del promedio trimestral del 3,8% respecto al mismo periodo de 2018.

En cambio, en los meses de verano continuó el retroceso en el número de empresas inscritas en la Seguridad Social, según la estadística elaborada por el Instituto Canario de Estadística (Istac) a partir de los datos del Ministerio de Trabajo y que recoge la información relativa a las firmas con trabajadores dados de alta en el Régimen General. En Canarias existían en septiembre un total de 14.751 empresas inscritas en actividades comerciales, incluida la reparación de vehículos.

Esta cifra supone un descenso anual del 2,6%, 394 empresas menos que en septiembre de 2018. Este descenso está motivado, principalmente, por la caída de los comercios minoristas (-358), ya que el volumen de los mayoristas disminuyó en menor medida (-48) y el número de empresas de venta y reparación de vehículos de motor aumentó (12). 

A pesar de que las señales que envía la economía inducen a la preocupación, la Cámara de Comercio mantiene el optimismo con respecto a la campaña de Navidad, cuando prevé que aumenten tanto las ventas como el empleo en el sector, con resultados similares a los alcanzados en 2018. “Así y todo -puntualizó Santiago Sesé-, es necesario que se articulen medidas que palíen los posibles impactos negativos en el consumo, principal aliado en estos años de la recuperación económica que ha experimentado el Archipiélago”.  En este sentido, la entidad cameral subraya la necesidad de adoptar medidas anticíclicas que favorezcan y promuevan el mantenimiento de las empresas, que garanticen la estabilidad de los empleos que generan y que eviten la pérdida de poder adquisitivo de los ciudadanos ante las subidas de impuestos. “Estas actuaciones -apuntó Sesé- son imprescindibles, como también lo es la estabilidad política. Necesitamos confianza, y para ello hacen falta gobiernos con capacidad de tomar decisiones en materia de política económica, de elaborar presupuestos y de contribuir a rebajar unos niveles de incertidumbre que perjudican la economía y el empleo”.

La Cámara anima también a trabajar desde el punto de vista de la oferta. Según su presidente, “son muchos los retos que tiene el sector por delante para adaptarse a los nuevos formatos de venta, a un consumidor cada vez más exigente y a una competencia también cada vez más agresiva”. “Estos desafíos detalla Sesé-han de afrontarse apostando por la digitalización, la formación y la diversificación de la oferta, pensando no solo en la venta del producto físico, sino en la prestación de servicios complementarios que enriquezcan la experiencia del consumidor, dependiendo del tipo de bien o de servicio que se ofrezca”.

 

”.