Así lo recoge el Boletín de Coyuntura Insular del primer trimestre de 2021, publicado por el Cabildo de Tenerife y elaborado por el servicio de estudios y análisis empresarial de la Cámara de Comercio provincial.

Los tres primeros meses del año, como consecuencia del repunte de los contagios, provocaron una pérdida del impulso de la economía de Tenerife, y el continuo crecimiento de dichos contagios plantea un escenario de incertidumbre que, lejos de ayudar a la reconstrucción, supone un impedimento para que la economía se recupere.

 Analizando los principales indicadores de oferta y demanda se observa un repunte al compararlo con datos del año pasado, en pleno auge de la pandemia. Sin embargo, este crecimiento es todavía insuficiente para poder hablar de una recuperación económica sólida que suponga un regreso a los valores existentes en los primeros meses del año pasado.

El consumo se ha resentido severamente no solo por la debilidad de la demanda interna, sino sobre todo por la falta de turistas en las islas, motor fundamental de nuestra economía. Se observa un importante retroceso en el número de empresas del sector comercial y también en el empleo generado por el mismo. Así, encontramos un total de 7.029 empresas menos inscritas en la seguridad social y una pérdida de 7.614 al comparar estos datos con los que se registraron en el año 2019.

Por sectores, como es lógico en una economía como es la tinerfeña, las actividades de los servicios son las que más acusan esta crisis, especialmente en la hotelería, los transportes y el comercio. Y es que el mes de marzo finaliza con 49.407 empleos registrados en el sector de la hostelería, 3.678 menos que en el mismo mes del año 2020. Además, es la primera vez desde junio del año 2015 que este sector tiene una cifra inferior a los 50.000 empleos.

El sector industrial acusa también un importante descenso y no es capaz de recuperarse, sufriendo descensos no solo en puestos de empleo, sino también en el número de empresas existentes.

La nota positiva la aporta el sector de la construcción, que no solo comienza a recuperar la actividad perdida durante estos meses debido a la crisis sanitaria, sino que la recuperación de actividad y puestos de trabajo alcanza niveles superiores a la etapa previa a la pandemia provocada por el COVID-19.

Por su parte, la cifra total de turistas extranjeros disminuyó en 86.459 en comparativa con el último trimestre del año pasado, y en casi un millón (989.768) si lo comparamos con los primeros tres meses del año pasado. La escasa actividad turística existente en la isla supone importantes retrocesos tanto trimestrales como anuales en el mercado de trabajo, y la tasa de paro, aún sin contabilizar a las personas en situación de ERTE, se situó en un 25,4% en el primer trimestre del año.

Por último, el Indicador de Confianza Empresarial de Tenerife refleja una mejora, pasando del 0,5% (dato de enero) al 5% (dato de abril). Sin embargo, los porcentajes de respuesta desfavorable sobre la situación económica continúan mostrando un pesimismo existente, en gran medida, por la incertidumbre que aún hoy en día sigue experimentando la economía tinerfeña.