Desde la Comisión de Comercio Interior de la Cámara insisten en la necesidad de eliminar la franquicia fiscal para la importación de productos de menos 150€, al igual que se ha hecho en el resto del territorio europeo y nacional.

 

Santa Cruz de Tenerife, 3 de julio de 2022. – La Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, a través de su Comisión de Comercio Interior, aplaude la decisión anunciada por el Gobierno de Canarias de favorecer la equidad entre el comercio tradicional y el comercio electrónico al suprimir la franquicia fiscal que permite que las importaciones de productos de hasta 150 euros estén exentas de IGIC, y anima al ejecutivo regional a trabajar en esta línea cuanto antes dada la relevancia del asunto.

Desde la Comisión de Comercio Interior de la entidad cameral, su presidenta Victoria González insta a subsanar “de manera urgente” esta situación de desventaja para un sector que genera casi una quinta parte de las cotizaciones a la Seguridad Social de las Islas: “celebramos la intención mostrada por el Gobierno, pero es necesario que esta situación de desigualdad se resuelva con urgencia para dejar de dañar a miles de comercios de todas las islas que no están compitiendo en igualdad de condiciones desde hace años”. 

“El severo perjuicio que están ocasionando día tras día al sector”, prosigue González, “debe resolverse de forma prioritaria para dejar de poner trabas al crecimiento de un sector tan relevante en la economía canaria. Si seguimos en esta línea continuaremos castigando de forma constante a los comercios locales, que no serán capaces de mantener sus puertas abiertas. Es más, estaremos incentivando no solo que el consumidor opte por productos de fuera, sino además se propiciará una fuga de las empresas ya instaladas en Canarias que podrían optar por operar desde fuera. En definitiva, esta medida lo que está haciendo es fomentar de manera constante el cierre de negocios, por lo que es responsabilidad del Gobierno apostar por su tejido empresarial subsanarla urgentemente”.

Precisamente de cara al consumidor que opta por comprar productos fuera del Archipiélago, desde la Comisión de Comercio Interior de la Cámara indican que no se produciría tal ahorro: “pese a la exención de la franquicia existente actualmente, el comprador acaba asumiendo otros costes de intermediarios que no suponen un verdadero ahorro.

Conscientes de la difícil situación que el sector comercial canario atraviesa desde la llegada de la pandemia, la corporación cameral mantiene una actitud de mano tendida hacia el ejecutivo regional “para poder llegar cuanto antes a una situación donde tanto el comercio local como el electrónico puedan desenvolverse en igualdad de condiciones, porque no tiene sentido que Canarias sea el único territorio que, a día de hoy, no se haya equiparado con el resto de Europa, donde esta exención ya se ha suprimido, restableciendo de este modo la competencia leal entre los agentes europeos y extranjeros.

Radiografía del sector comercial en el Archipiélago

El comercio de las Islas ha mostrado tener gran vigor, especialmente para recuperar su actividad tras la pandemia, pero a diferencia de otros sectores, no ha sido capaz de recuperar aún las cifras registradas en el año 2019 en materia de empleo o creación de empresas. Así, a cierre de mayo de presente año se contabilizaron 153.095 afiliados a la seguridad Social en la Rama de Comercio, cifra que representa el 18,3% del total de Canarias, pero que aún no alcanza los 157.137 contabilizados en 2019.

Por su parte, el 23% de las empresas afiliadas en el Archipiélago con trabajadores a su cargo, dato recogido en el ISTAC a partir de la información obtenida del Ministerio de Trabajo corresponden al sector comercial. Dato que en cifras absolutas supone un total de 13.933 empresas a cierre de mayo del presente año, y que nuevamente se encuentra por debajo de la cifra de junio de 2019, año en el que se contabilizaron 14.902.

Pese a la importante pujanza que ha mostrado el sector durante el último es evidente que sigue necesitando de impulsos adicionales para conseguir completar su recuperación, especialmente si se tienen en cuenta las sombrías perspectivas a corto y medio plazo, donde previsiblemente el consumo se resentirá debido a la fuerte situación inflacionaria en la que nos encontramos, poniendo la viabilidad y la continuidad de muchos comercios en serio riesgo.